miércoles, 1 de diciembre de 2010

Lo urgente y lo importante, de Joan Subirats

En las organizaciones es habitual quejarse de que lo urgente no deja tiempo ni espacio para lo verdaderamente importante. Los socialistas tienen ahora la urgencia de calibrar las razones del desastre y preparar en menos de seis meses las, para ellos, importantísimas elecciones municipales. Pero, deberían poder hacerlo sin perder de vista lo importante: repensarse como partido con vocación de gobierno en Cataluña y repensar qué quiere decir ser socialdemócrata en Cataluña y en Europa hoy día.
Es probable que, como ocurre a menudo, lo urgente no permita abordar lo importante tal y como sería necesario. Y las cosas urgentes son muchas. En pocos días han de despejarse las dudas que aún existen sobre las candidaturas socialistas en sitios tan significativos como Barcelona. Urgente es para el PSC saber si el correctivo que le infligieron sus votantes en el área y región metropolitana es solo un aviso o puede convertirse en algo más estructural y permanente. Si en mayo se confirma el ahora evidente trasvase de votos socialistas hacia candidaturas del PP, de Cs o de PxC, las cosas podrían torcerse y mucho en los actuales feudos del PSC y puede incluso peligrar la codiciada Diputación de Barcelona. Es asimismo urgente encontrar una nueva narrativa en la que encuadrar las candidaturas municipales socialistas. No bastará con hablar de lo ya realizado. La gente espera encontrar candidaturas renovadas, que den respuestas a sus inquietudes y recelos. Si no encuentran lo que buscan, apostarán por aquellos que al menos ofrecen seguridad y mano dura.
Y eso nos lleva a lo importante. El PSC es hoy día una formación política ambigua en el tema del autogobierno, y al mismo tiempo mantiene una perspectiva socialdemócrata tradicional tanto en sus dirigentes como en lo que respecta a las relaciones entre poderes públicos, mercado y ciudadanía. En ambos terrenos necesita reflexión y reformulación. El catalanismo como posición política ya no le sirve. Por un lado, no ha conseguido retener votos en relación a CiU, y por otra parte ha tenido sangrías importantes en su flanco menos nacionalista. CiU es hoy más precisa en su posición: o más autogobierno y autonomía fiscal, o más independentismo, y se ha ido colocando claramente en la franja conservadora y liberal, modernizando sus alternativas. Si el PSC quiere convencer a alguien en Cataluña con lo del federalismo, ha de conseguir ante todo que se lo crean en el PSOE, y no parece que por ese lado la cosa vaya bien. Por otro lado, no puede seguir con discursos estatocéntricos, desarrollistas y de mera gestión de los desmanes del mercado. Si quiere contentar a todo el mundo, manteniendo ambigüedades y pensando que qui dia passa, any empeny, el declive seguirá de manera imparable. Parece que no sea urgente, pero es sin duda importante saber cuál es el papel de un partido como el PSC en una sociedad crecientemente digital, celosa de su creciente autonomía individual y al mismo tiempo ansiosa por mantener equidad y proyectos colectivos.

Joan Subirats es director del Instituto de Gobierno y Políticas Públicas de la UAB.

Artículo de Joan Subirats publicado el 30 de noviembre de 2010 en El País.

Escritora.

No hay comentarios: