sábado, 19 de junio de 2010

Cate al Departament

Esta semana el Ministerio de Educación (MEC) ha hecho pública la Evaluación General de Diagnóstico 2009 para el alumnado de 4º de Primaria. Su objetivo era medir el nivel de sus competencias básicas en los ámbitos de comunicación lingüística, matemática, conocimiento e interacción con el mundo físico y competencia social y ciudadana.

Una de las conclusiones que se desprende del informe es que el alumnado español tiene un nivel razonable de conocimientos, pero falla al aplicarlos; algo parecido a lo que decía el informe PISA de 2006, centrado entonces en la ESO. Y, consecuentemente, supongo que éste debe de ser el problema con el que se encontrarán –si es que no lo hacen ya- las universidades del país. Es decir, que ese fenómeno que la mayoría de especialistas coincide en llamar "crisis de la educación" afecta a todos los niveles educativos.

Las causas de esta "crisis" son sin duda múltiples y difíciles de analizar. Y sin embargo, el informe del MEC rompe alguno de los tópicos manejados: la situación económica de las regiones o la inversión en educación no están relacionadas directamente con los resultados. Por ejemplo, el País Vasco es la más inversora y, sin embargo, ocupa el puesto 14 en el ranking de las comunidades autónomas. Cataluña -en el número 12- no se aleja demasiado de la situación euskera: con una inversión por estudiante por encima de la media española, nuestros niños y niñas suspenden.

Sin duda, nos queda mucho para llegar a la deseada media del gasto europeo por estudiante. Y, sin embargo, nos queda mucho más que el simple hecho de desembolsar billetes si queremos tener una enseñanza pública de calidad y generaciones de estudiantes capaces no sólo de interiorizar contenidos sino sobre todo de aplicarlos.

Para renovar un modelo educativo insatisfactorio y anticuado, el Departament d’Educació ha promovido el uso de las nuevas tecnologías, cuya necesidad es incuestionable. Sin embargo, los materiales digitales que auspició en septiembre pasado eran tan –o más- insatisfactorios y anticuados que el modelo que pretendían corregir. Eso sin contar con que, en muchas ocasiones, los centros educativos siguen sin disponer de una infraestructura tecnológica adecuada. En cualquier caso, vistos aquellos materiales, era flagrante la escasa importancia que el Departament daba a los contenidos.

Ese desprecio hacia los contenidos es el mismo que se percibe en su apología de la reutilización de cualquier libro, sea de texto o literario. Y no sólo instiga a ello sino que concede una subvención por escolar a cada centro que participe en el programa diseñado. Así, tal vez los bolsillos de las familias salen beneficiados, pero todo el mundo profesional del libro deja de cobrar por su trabajo: librerías, editoriales, autores y autoras, ilustradores e ilustradoras… Sería más justo conceder becas de libros a las familias que realmente lo necesiten, y no ese café para todos.

El Departament d'Educació pretende también con ello –dice- fomentar el uso racional de los recursos, lo que es un acierto, siempre que no conculque, como es el caso, el derecho a amar la lectura y a respetar los libros. La reutilización de una novela no permite marcar el libro, ni tenerlo dedicado, ni construir una biblioteca personal, ni releer la obra pasados unos años, ni conservar de mayor los libros de la infancia… La reutilización de una novela convierte la lectura en una mera actividad escolar.

Según el citado informe del MEC, existe una correlación directa entre el número de libros en casa y los resultados de la prole: a más libros, mejores resultados. Sin duda porque atesorar volúmenes en las estanterías de casa no implica sólo sacarles el polvo de vez en cuando, sino sobre todo tener, como defiende Daniel Pennac, en su libro Como una novela: “El derecho a no leer; el derecho a saltar páginas; el derecho a no acabar el libro; el derecho a leer cualquier cosa; el derecho a leer en cualquier lugar…"

Porque el Departament no protege estos derechos, le doy un cate.

Artículo publicado en El País el 19 de junio de 2010.

Escritora.

2 comentarios:

Patrizia Campana dijo...

Molt bon article, i totalment d'acord amb el plantejament.

Xavier dijo...

Completament d'acord també. El que fa l'administració en el tema de la reutilització dels llibres, i la manera com s'està promovent la digitalització de les aules són d'una irresponsabilitat alarmant. Gràcies. Xavier C.