lunes, 29 de junio de 2009

De talleres textiles y burdeles

Un periódico entrevista a la autora de una novela cuya protagonista es una chica joven que de día estudia y de noche ejerce la prostitución. La autora justifica el argumento: “Hay muchas universitarias que son prostitutas”.

Si ella está en lo cierto y son muchas las universitarias que se prostituyen y no algunas como a mí me consta, llegaré a la conclusión de que todas sucumbieron al cuento de hadas que es Pretty Woman, esa película tan programada en televisión, en la que una puta vulgar se transforma gracias a los brillantes de Tiffany’s y al vestuario Versace en una glamurosa mujer, lista para esposar al imprescindiblemente adinerado caballero. Una historia que, como es sabido, encaja con la de cualquier meretriz.

La entrevistada conoce ese mundo en primera persona y no habla de él como si fuera un cuento de hadas, pero tampoco lo describe en los términos en que lo hacen la mayoría de mujeres que están en situación de prostitución: como la esclavitud del siglo XXI. No cuenta que muchas mujeres son compradas y vendidas por traficantes como si fueran ovejas. No cuenta que muchas son previamente “ablandadas” por sus proxenetas mediante palizas y violaciones para vencer su resistencia a realizar prestaciones sexuales no deseadas. No cuenta que muchas tienen secuestrado el pasaporte, viven recluidas en el burdel con vigilancia permanente y amenazadas de muerte. No cuenta que las ganancias son mínimas después de que sus macarras les descuenten el catre, la comida y la deuda casi eterna que supuestamente contrajeron con ellos al ser “adquiridas”.

La autora de la novela sólo cuenta que es una forma rápida de hacer dinero y que una gran mayoría de las chicas se dedica a ello libre y voluntariamente.

Tan libre y voluntariamente, imagino, como decían trabajar los 450 chinos de Mataró a los que la policía sacó hace pocos días de los talleres textiles en los que se hallaban en situación de explotación laboral. Por una paga de veinte euros jornada, durante doce horas al día, cada uno de los siete días de la semana, cosían casi sin descanso. El descanso era un jergón al pie de la máquina de coser.

Los Mossos d’Esquadra actuaron correctamente ya que en nuestro país no es legal tener esclavizadas, aún con su consentimiento, a las personas, sea en un taller textil sea en un burdel. Los liberados, sin embargo, protestaron por lo que consideraron una intromisión de la policía alegando que vivían y trabajaban en aquellas condiciones porque les daba la gana y que con ello mejoraban las de su país de origen.

Estos chinos y chinas y muchas prostitutas tienen en común una situación de vulnerabilidad inicial que los empuja a aceptar lo inaceptable, vulnerabilidad que es consecuencia de la falta de recursos económicos.

Ésta es la ecuación: Una sexta parte de los habitantes de la tierra vivimos con total comodidad, mientras que las cinco sextas partes restantes malviven con menos de dos dólares al día, es decir, que más de 5.000 millones de habitantes del planeta son pobres. De esos pobres, el setenta por ciento son mujeres. De modo general, acumulan los recursos el llamado primer mundo y los varones. Por ello, no cabe sorprenderse de que los chinos de turno acepten jornadas de ochenta y cuatro horas o que sean las mujeres quienes se metan a putas.

Sin embargo la vulnerabilidad no puede ser un pretexto para permitir estas irregularidades en un país democrático y que se dice respetuoso con los derechos humanos. Quienes defienden las políticas posibilistas de “si no pueden trabajar en nada más, por lo menos que opten a no morirse de hambre” están aplicando una forma perversa de caridad. Y nadie necesita este tipo de caridad; lo que hace falta es justicia.

Mary Wollstonecraft escribió en el XVIII a propósito de los derechos de la mujer: “A menudo las mujeres parecen más interesadas en sacar brillo a sus cadenas que en tratar de sacudírselas”. Éste es un pensamiento que puede aplicarse a todas las personas oprimidas.

Pues eso: no se trata de bruñir cadenas sino de romperlas.
Artículo publicado en El País el 29 de junio de 2009.

domingo, 28 de junio de 2009

Coeducació a Els matins

Demà participaré en el debat dedicat a la coeducació que tindrà lloc a partir de les 12'30h al programa Els matins de TV3.


viernes, 26 de junio de 2009

Debat a Barcelona TV

Ahir vaig participar en un debat al programa "Els uns i els altres" de Barcelona TV.

Podeu fer-hi un cop d'ull aquí.


Escriptora.

lunes, 22 de junio de 2009

No con mis impuestos

Estamos en el mes de la renta, un mes que a mí no me provoca disgusto sino un cierto orgullo ya que contribuyo con mi esfuerzo a redistribuir la riqueza. Espero, entonces, de un gobierno de izquierdas como el catalán que gaste con buen criterio lo recaudado. Y me pone furiosa ver que no es así cuando leo que la evaluación realizada al alumnado de sexto de primaria arroja una diferencia porcentual de más de diez puntos entre los “suspendidos” de la escuela concertada y los de la pública.

Comprendo que nuestros políticos necesitasen el concierto con la privada porque los recursos no llegaban para crear más escuelas, pero no entiendo por qué estamos invirtiendo en centros de élite a los que acuden familias con un poder adquisitivo muy alto cuando el presupuesto de educación no alcanza para una escuela pública de calidad.

Me temo que seguimos segregando al alumnado rico del pobre; así nos aseguramos de que el poder económico seguirá en el futuro en las mismas manos de siempre.

Ahora una nueva discriminación parece posible a partir de la futura Ley de Educación de Cataluña (LEC), que considera la escolarización mixta “sólo” un criterio preferente pero no obligatorio, lo que permitirá mantener el concierto económico con centros que separan por sexo a su alumnado.

Me sorprende que la coeducación no sea un aspecto forzoso para optar a convertirse en escuela concertada y no puedo dejar de preguntarme si el gobierno de izquierdas de Cataluña se ha dejado contaminar por las voces ultraconservadoras que, en base a criterios supuestamente científicos, abogan por una educación diferenciada para niñas y para niños.

Según esas personas, existen diferencias cognitivas entre ambos sexos que justifican una educación separada. Sostienen, por ejemplo, que las niñas son más competentes en lectura mientras que los niños lo son en razonamiento matemático. O que las niñas tienen una autoestima baja en las aulas mixtas y que los niños tienden más a los comportamientos violentos. Apoyan sus razonamientos en los estudios cerebrales realizados mediante resonancias magnéticas, los cuales demuestran que sí hay diferencias entre el cerebro masculino y el femenino.

Y sin embargo, parece difícil determinar si estas diferencias son biológicas o ambientales cuando el análisis se realiza sobre individuos que han pasado ya por un aprendizaje social. Un aprendizaje que empieza justo al nacer, con unos patucos rosas o azules según sea el sexo del bebé.

Tal vez, pues, las diferencias cognitivas o conductuales que aducen los defensores de la educación diferenciada son, precisamente, consecuencia de una enseñanza todavía poco igualitaria. Como dice Marina Subirats, socióloga, filósofa y especialista en coeducación: el modelo continúa siendo predominantemente masculino, es decir, los libros de texto siguen sin presentar ni figuras femeninas relevantes ni recoger lo que ha sido el saber de las mujeres a lo largo de los siglos, la dirección de los centros está más a menudo en manos de los hombres, en los patios sigue dominando la ocupación central de los niños con sus juegos de fútbol o baloncesto...

¿Se dan cuenta de la metáfora tan perfecta que resultan los patios de las escuelas? Ellos ocupan todo el terreno y juegan; ellas quedan relegadas a la periferia y sólo miran o hablan.

Desde luego esta disfunción no se arregla separando a las criaturas por sexos sino propiciando la relación respetuosa desde pequeños y ofreciéndoles modelos educativos que contemplen también la perspectiva femenina.

Para mostrar su disconformidad con el hecho de que se subvencionen centros escolares que segregan a niños y a niñas, la Associació de Joves Estudiants de Catalunya (AJEC) ha realizado un vídeo. El trabajo, en el que participan representantes de la sociedad civil, como el cantautor Raimon o la actriz Pepa Arenós, se presentará a la prensa el 26 de junio en la Escola de Mitjans Audiovisuals y, luego, será colgado en You Tube.

Yo los apoyo: no quiero que mis impuestos sirvan para esto.



Artículo publicado en El País el 22 de junio de 2009.


jueves, 18 de junio de 2009

Totes som delinqüents

Demà, divendres 19 de juny, a les 19'30h al Pati Llimona:

Totes som delinqüents.
Debat entorn la proposta de llei de l'avortament i el dret de les dones a decidir.

Amb la participació de les dones de:
* Associació de Planificació Familiar de Catalunya i Balears
* Col·lectiu de Dones en l'Església per la Paritat
* Campanya pel Dret a l'Avortament Lliure i Gratuït


Escriptora.

miércoles, 17 de junio de 2009

Dones a les Jornades del Cercle d'Economia

Des d'Asodame, associació de la qual formo part, ens sumem a la iniciativa de la Sra. Adela Subirana -Grup Set- de remarcar al President actual del Circulo de Economía que gairebé no hi ha dones en les jornades que aquest Cercle organitza.

Aquí teniu el programa de les jornades.

Aquesta és la carta que s'ha fet arribar al President.

lunes, 15 de junio de 2009

Lo que no hemos sabido contar

Hace una semana conocíamos los resultados de las elecciones al Parlamento europeo, que en Cataluña registraron una participación muy baja. El abstencionismo alcanzó el 62%.

Vistos los magros resultados de un proceso que debería ser crucial para la ciudadanía, tendríamos que preguntarnos quién no va a votar y por qué. Sin la presunción de aportar la respuesta, me atrevo a sugerir una de las variables que la explicarían parcialmente.

Los resultados de una encuesta sobre participación política en Cataluña de la “Direcció General de Participació Ciutadana”, aunque con datos del 2007, permiten corroborar la impresión de que el 7 de junio pasado las personas mayores cumplieron más con el derecho a voto que las jóvenes. Según la encuesta, en el tramo de edad comprendido entre los 18 y 34 años hay un 46% de abstencionistas. De 35 a 49 años, un 29%. De 50 a 64 años, un 15%. Y de más de 64 años, un 10%.

Se podría imaginar que el ejercicio de la democracia requiere unos hábitos que se van adquiriendo con la edad. También se podría aducir que los y las jóvenes ignoran lo mucho que le costó al país en tiempo y esfuerzos individuales y colectivos recuperar ese derecho a elegir por sufragio a sus representantes políticos. Utilizando un verso del poeta Espriu cantado por Raimon, se podría decir: “Ah, joves llavis desclosos després/ de la foscor, si sabíeu com l'alba/ ens ha trigat, com és llarg d'esperar/ un alçament de llum en la tenebra!” (¡Ah, jóvenes labios abiertos después/ de la oscuridad, si supierais lo que el alba/ nos ha tardado, que largo se hace esperar/ que se alce la luz en la tiniebla!).

Los y las menores de 34 años que nacieron casi con la democracia tienen los labios abiertos –y las manos libres, añadiríamos-, pueden expresar sus ideas, confiar en la justicia, defender la igualdad, elegir a sus representantes políticos... Y también parecen tener el convencimiento de que esto ha sido y va a seguir siendo siempre así, por lo que no merece la pena mover un dedo para perpetuar nuestro sistema democrático.

La responsabilidad de tanta ignorancia no es de las generaciones jóvenes sino de las adultas. No les hemos sabido contar cuánto costó salir de las tinieblas. Ni si quiera hemos sabido mantener vivos en la memoria colectiva todos los charcos viscosos que formaban la densa oscuridad que nos rodeó durante 36 años. Un dictador arbitrario y sanguinario (como todos), que represaliaba a quienes no agachaban la cabeza, la persecución del catalán y demás lenguas distintas del español, el acoso a cualquier religión que no fuera la católica oficial, la negación de la laicidad (la fe de bautismo era obligatoria para muchos trámites), la ley de vagos y maleantes que se aplicaba a los gays (las lesbianas supuestamente no existían), el adulterio femenino castigado con la cárcel (el masculino no era punible; era “normal”), la dependencia de la mujer de su padre o su marido, quienes estaban autorizados a corregirla si “era preciso” (la violencia de género no sólo estaba permitida sino también estimulada), un sindicato único para los trabajadores controlado por el Estado,...

Con palabras de Vicenç Navarro sacadas de su libro Bienestar insuficiente, democracia incompleta: “Este olvido, resultado de un pacto entre las derechas y las izquierdas, alcanzado durante la transición, fue consecuencia de confundir la amnistía con la amnesia”.

Para curarnos la amnesia, disponemos del “Memorial Democràtic”, una institución que bien pudiera ser esa escuela de democracia que tanta falta nos hace en un país en el que los partidos políticos parecen caminar por sendas cada vez más alejadas de la ciudadanía y, por lo visto, sin ninguna intención de hacer autocrítica.

El “Memorial Democràtic” es imprescindible para contribuir a la formación de unas generaciones jóvenes, informadas, comprometidas, participativas y dotadas de pensamiento crítico. Sólo recuperando la memoria y dignidad de quienes en el pasado lucharon por la libertad se puede construir un presente democrático.

Artículo publicado en El País el 15 de junio de 2009.

Escritora.




viernes, 12 de junio de 2009

En lluita

Us convido a llegir i a signar aquests dos manifests:

Samaranch ha de dimitir : perquè és intolerable que un feixista sigui President Honorari del Comitè Olímpic Internacional - manifest.

Contra la concessió del premi Príncep d'Astúries a la indústria fabricant de la vacuna contra el papiloma virus: us recomano que per a més informació mireu aquest antic post. Aquí en teniu el manifest.


lunes, 8 de junio de 2009

Sexualidad peregrina

En los últimos días representantes de la Iglesia católica han vertido significativas declaraciones sobre la nueva ley del aborto. Primero fue el cardenal Cañizares quien no tuvo empacho en opinar que los abusos a menores perpetrados por sacerdotes irlandeses eran menos graves que el aborto. Una visión que seguramente no compartirían ni los 150 millones de niñas ni los 73 millones de niños que en 2008 fueron explotados sexualmente en el mundo según UNICEF. A ellos deberíamos sumar las víctimas de abusos sexuales en el seno de la familia o de instituciones religiosas, que, según la Fundación Vicki Bernadet de Barcelona, suponen en España un 23% de niñas y un 15% de niños menores de 17 años.

El abuso sexual resulta de una relación no consentida, asimétrica y bajo coacción entre un adulto y un menor, el cual con toda probabilidad arrastrará secuelas emocionales negativas a lo largo de una parte de su vida, o de toda ella si no recibe la ayuda necesaria. Cuanto mayor sea la incomprensión del entorno, más difícil le será curar las heridas. En este sentido, las declaraciones de Cañizares suman un nuevo abuso al que ya padecieron las víctimas.

Después de Cañizares, fue Ricardo Benjumea quien publicó en la revista Alfa y Omega, de la Conferencia Episcopal, no uno sino dos artículos con un particular enfoque. Así en el segundo dice textualmente: “Cuando se banaliza el sexo, se disocia de la procreación y se desvincula del matrimonio, deja de tener sentido la consideración de la violación como delito penal”. En el primero ya había precisado que “los órganos genitales merecen una protección muy especial, sobre todo los femeninos. Son un santuario de vida”. Sus tesis recuerdan las de algunos jueces que consideran los centímetros de la falda de la víctima un eximente para el violador o las no muy lejanas leyes penales españolas que no juzgaban la penetración anal forzada como violación. Y sin embargo no creo que exista ningún hombre al que, sólo por el hecho de no poder concebir, le pudiera parecer irrelevante que le penetraran analmente contra su voluntad. En cualquier caso, tal vez el colaborador de esta revista podría mejorar la comprensión del problema con la lectura de las novelas de Joyce Carol Oates, Violada o Qué fue de los Mulvaney.

Si he calificado de significativas las declaraciones de uno y otro, es porque denotan una determinada concepción de la sexualidad, acorde con lo que ha venido propugnando siempre la iglesia católica. En primer lugar, ésta sólo permite las relaciones sexuales dentro del matrimonio y con el fin de procrear, con lo que coloca la sexualidad humana a un nivel animal y prescinde de los aspectos de vinculación personal, por no hablar de los puramente lúdicos. En segundo lugar, considera el celibato un estadio superior al matrimonio, razón por la que los sacerdotes deben permanecer castos. Y en tercer lugar y vinculada a las dos anteriores premisas, la iglesia considera sucio el sexo. Sólo así se entiende que, proclamando que el fin principal de la mujer es la maternidad, brinde como máximo modelo a la Virgen María, según ellos madre sin haber mantenido relaciones sexuales.

Queda por dilucidar por qué consideran virtuosa la castidad y por qué ven impúdica la sexualidad. Y tal vez la respuesta pueda hallarse en la consideración de peligro moral que la mujer ha merecido desde siempre a los padres de la Iglesia y que se puede resumir en una frase del abad de Cluny (siglo x), que la compara a un saco de mierda.

Sostiene René Girard en su libro La violencia y lo sagrado: “El deseo sexual tiende a proyectarse sobre unos objetos de recambio cuando el objeto que lo atrae permanece inaccesible”. Considerando que la curia no ha podido proyectar este deseo hacia las mujeres, inaccesibles a causa de su supuesta inferioridad moral, tal vez ello explique que algunos religiosos lo hayan derivado hacia niños y niñas.

¿Será esa la razón por la que hay prelados que, cuando dan rienda suelta a sus impulsos reprimidos, practican una sexualidad tan peregrina?

Artículo publicado en El País el 7 de junio de 2009.

viernes, 5 de junio de 2009

Web d'AELC i recomanacions

Acabo d'actualitzar la meva web dins l'AELC (l' Associació d'Escriptors en Llengua Catalana). Podeu fer-hi un cop d'ull a:
http://www.escriptors.cat/autors/lienasg/


En el blog, he penjat dues noves recomanacions de llibres a l'espai "jo lectora".



miércoles, 3 de junio de 2009

Dos comprimidos y a votar

Colgado en Youtube se puede ver un vídeo de Eva Hache anunciando un nuevo medicamento producido por los laboratorios Pablo Iglesias. Se trata de “Derechil, el primer comprimido indicado específicamente para los desórdenes ideológicos provocados por el exceso de bienestar que, tomado con regularidad, te va recolocando paulatinamente pero sin descanso de nuevo a la izquierda”.

El anuncio hace hincapié, con ironía, en un lema que lleva años paseando entre la ciudadanía y es que ya no existe la derecha ni la izquierda. Vamos, que según sus valedores, da lo mismo votar a un lado del arco político que al otro.

Aplicado a Europa, ahora que estamos a menos de una semana de la cita en las urnas, veamos si es cierto que ya no existen ideologías. Conviene saberlo puesto que actualmente un 60% de las leyes europeas, que en un futuro no muy lejano puede ser el 95%, se aprueban por codecisión entre el Parlamento (elegido por sufragio) y el Consejo (máximos mandatarios y mandatarias de los gobiernos de cada país). Veamos sólo algún ejemplo.

En la legislatura que termina, el Consejo aprobó la directiva de trabajo de las 65 horas, que el Parlamento, con el voto favorable del bloque de izquierda ayudado por algún voto de centro-derecha, consiguió dejar en suspenso. En la próxima legislatura, en función de si el Parlamento tiene una mayoría de derechas o de izquierdas, se aprobará o no el que usted tenga el “derecho” de acordar “libremente” con su empresario trabajar 13 horas al día de lunes a viernes, esto es, de 8 a 22 con una hora para comer.

En la legislatura que termina, el partido popular europeo, pese a haberse llenado la boca con la idea de la igualdad entre hombres y mujeres, ha votado sistemáticamente en contra de todas las propuestas que tienden a concretar dicha igualdad, lo que se traduce, por ejemplo, en una escasa conciencia sobre la necesidad de instaurar o reforzar políticas de ayuda familiar y en una mayor dificultad de las mujeres (sobre quienes recaen aún muchas de estas tareas) para acceder al mercado de trabajo,

Volviendo a la tesis de que sí existe la izquierda y la derecha, se podrían citar otras políticas sociales que lo corroborarían, sin embargo, tendríamos más dificultades para observar la diferencia si focalizamos en las políticas económicas. Por poner algún ejemplo y partiendo de los datos publicados por Vicenç Navarro, catedrático de ciencias políticas y sociales de la UPF, las rentas del trabajo en el promedio de los países de la UE-15 han descendido, aunque el número de asalariados ha aumentado, y han pasado de representar el 68% de las rentas nacionales en 1975 a un 58% en 2005. En cambio, los beneficios empresariales han crecido un 33% entre 1999 y 2006. Por ello, resulta evidente que los partidos situados en la parte de centro-izquierda deberían hacer un esfuerzo por reconducir sus políticas en materia económica y alejarse de las recetas neoliberales y de desregularización del mercado propugnadas desde la derecha. De modo que se recomienda a dichos partidos políticos un tratamiento intensivo y de larga duración de “Derechil Forte”.

Por otro lado, tal vez a usted le importe menos el futuro de la Unión Europea que la disyuntiva izquierda-derecha y haya decidido que no irá a votar. Está en su derecho. El problema es que no existe alternativa: O es Europa o... sigue siendo Europa. Pongamos un ejemplo: el mundo científico. La única posibilidad de tener una ciencia competitiva con la de las grandes potencias actuales (Estados Unidos y Japón) o futuras (China e India) es el trabajo conjunto del continente europeo. Es impensable que un país europeo pueda construir él sólo alguna de las grandes instalaciones (véase el CERN) que la ciencia necesita. O imagínese por ejemplo lo que podría conseguir Europa si aunara fuerzas para conseguir vencer enfermedades como el cáncer o el Alzheimer.

De manera que olvídese de la campaña que en clave local han hecho los partidos políticos, tómese dos de comprimidos de “Derechil” y, por favor, vaya a votar.

Artículo publicado en El País el 1 de junio de 2009.