lunes, 19 de octubre de 2009

Nuevos materiales didácticos viejos

El curso escolar comenzó en Cataluña hace algo más de un mes. Desde entonces, unos 100 institutos catalanes están desarrollando una experiencia piloto que consiste en utilizar libros y contenidos digitales con su correspondiente ordenador individual. A vista de pájaro, la idea parece excelente; así que, como persona interesada en la educación, decido aplicar la lupa y observar de cerca estos materiales. El desengaño es mayúsculo.

Lo primero que indigna es observar que están realizados sin perspectiva de género. Igual que en los manuales de la época franquista, mujeres y niñas apenas tienen cabida. Cierto es que el currículo escolar sigue ignorando a las mujeres, de modo que el alumnado sigue careciendo de modelos femeninos, tales como Hipatia, Cristina de Pizán, Camille Claudel, Emily Dickinson, Fridha Khalo, Alma Mahler, Artemisia Gentileschi o la pitagórica Teano, por citar sólo algunas. Pero cierto también que, ya hace más de 20 años, la norma de obligado cumplimiento era que las mujeres aparecieran como ciudadanas y profesionales en ilustraciones, en ejemplos y en ejercicios. Por lo visto el Departament d'Educació ha hecho la vista gorda en los libros digitales. Y también ha tirado la toalla en relación al lenguaje, plagado de masculinos plurales o con exhortaciones al alumnado siempre en masculino singular ("no te quedes corto"), fórmulas que hace unos años la propia administración desaconsejaba.

Las pocas referencias femeninas que aparecen caen en estereotipos tan rancios que provocan vergüenza ajena. Por ejemplo, en tecnología para explicar la diferencia de potencial se utiliza el símil de la motivación: un electrón motivado se mueve más rápido que uno que no lo está. En el dibujo, el electrón motivado está representado por una esfera azul con brazos, piernas, cabeza y unos ojos en forma de corazón. ¿Adivinan quién le motiva a moverse deprisa? Una esfera rosa, con lacito verde y caída de ojos (¿una electrona?).

Por fin, tropiezo con este texto que propone la igualdad, desafortunadamente ilustrado con una imagen de Isabel la Católica: "En el mundo en el que nos toca vivir, una mujer puede ejercer las mismas labores directivas que un hombre. Un hombre puede realizar las tareas domésticas como las mujeres. Ambos pueden ser igual de rudos o sensibles, tranquilos o impulsivos, temerarios o sensatos. Quien se empeñe en buscar diferencias entre seres masculinos y femeninos, las hallará". No se necesita gran perspicacia para comprender que quien ha redactado este párrafo ni sabe de qué habla ni domina la retórica. Y es que elaborar materiales didácticos exige una preparación y una experiencia que a juzgar por los resultados no se han tenido en cuenta en estos libros electrónicos.

En el año 1988, escribía la socióloga Marina Subirats: "Eliminar el sexismo en educación y construir una escuela coeducativa requiere instaurar una igualdad de atención y de trato a niños y niñas; pero exige, además, rehacer el sistema de valores y actitudes que se transmiten, repensar los contenidos educativos". En el año 2009, con los nuevos materiales, no avanzamos sino que regresamos a las cavernas.

En segundo lugar causa perplejidad que en ellos se pueda pasar del catalán al castellano, y viceversa, con un simple clic. Tanto ruido mediático con la tercera hora de castellano "desaparecida" y ahora, la lengua de transmisión de contenidos es optativa. Pero el cambio de idioma implica mucho más; representa también un giro radical en la orientación de los contenidos. Desde finales de los setenta y hasta ahora las materias escolares tenían un currículum troncal y otro específico de cada comunidad autónoma, que, sobre todo, reflejaba el propio punto de vista ¿A partir de ahora servirán los mismos materiales, ya en Aranjuez ya en Cardona, como sugieren los comentarios de la página de sus creadores?

Los nuevos materiales irritan por estas razones pero, sobre todo, porque los contenidos se desarrollan sobre un soporte tecnológicamente avanzado y sin embargo huelen a rancio.

Artículo publicado en El País el 19 de octubre de 2009.


3 comentarios:

Joan de Palau dijo...

El Conseller Maragall i el seu equip mai no han tingut clar el que és la perspectiva de gènere ni la voluntat que la llengua catalana sigui la llengua vehicular de l'educació. Aquesta és la veritable ideologia del PSC. Si han fet algun canvi de maquillatge ha estat per les pressions dels altres partits del govern, per les queixes dels sindicats o de la comunitat educativa. Durant el seu mandat s'han dedicat a enfonsar el Pacte Nacional de l'Educació.

Guti dijo...

Más o menos de acuerdo, salvo en eso de los "plurales masculinos" [sic] o las "exhortaciones masculinas" [sic]. A mí no me parecen nada masculino, no veo ninguna alusión a un sexo concreto. La "o" no es masculina, es una letra. Nada más.

Con todo respeto, alterar la gramática de esa manera me parece absurdo, innecesario, injustificado, y sobre todo un verdadero lastre para la comunicación.

Pero si te empeñas en que los libros sean sexistas, propongo que se hagan en dos sabores, uno usando términos neutros, para los hombres, y otro usando términos excluyentes en femenino, para las mujeres, y cada cual que se compre el suyo.

Estoy de acuerdo en que lo del electrón da penita, más que nada porque para explicar ciencia no hace falta recurrir a tales monsergas.

motero dijo...

Gemma,
Gràcies per anar "insistint" en la coeducació... és veritat que sembla que es vagin perdent oportunitats com, per exemple, ara amb això dels materials digitals... de tota manera fins que no hi hagi una veritable formació del professorat en aquest sentit, és tot plegat molt difícil... i aquesta és una altra oportunitat que tinc por que es perdi: el màster de formaació inicial del professorat de secundària que substitueix el CAP... haurem de veure com s'enfoca i amb quins continguts... tinc por de tenir un altre disgust... ufff